Por favores que ha hecho, la devoción por la Virgen de la Candelaria ha crecido

A través de los años la devoción y fe por la imagen de la virgen de santa María Candelaria ha crecido mucho en los tecomenses; tanto por los milagros que ha realizados, como por la protección manifiesta que en fenómenos naturales ha tenido con los habitantes.

Sobre el tema, entrevistamos al cronista parroquial, Teófilo Cervantes Pizano, quien de entrada citó que desde el 6 de octubre del año 1800 que la virgen llegó a la parroquia de Santo Santiago, Santo Patrón de los tecomenses, hubo mucha algarabía del pueblo que la fue a recibir al Ave María, donde actualmente está el templo de La Lupita.

Precisó que la virgen de la candelaria legó procedente de San Francisco Caxitlán, donde por años fue su santuario, pero al quemarse la trasladaron a este lugar que en aquel tempo el templo era de palapa, al ser un lugar de indios, muy humilde.

Cervantes Pisano, comentó que Tecomán creció mucho en ese tiempo, pero sobre todo la fe por la imagen además atribuye ese fervor y devoción a los milagros que hizo para que la población no fuera afectada por los maremotos de 1813, que casi llega a la población y, el del 22 de junio de 1932.

“Los tecomenses hemos sido testigos de cualquier cantidad de fenómenos naturales que se han registrado y, el hecho de que no nos afecte, se lo atribuimos a la intervención de la sagrada imagen; porque así lo hemos sentido”, apuntó

El cronista parroquial citó además los temblores de 1973, 1985, 1995 y sobre todo el del año 2003; de este último cita que, si hubo daños, pero no tantas personas fallecidas como como se ha registrado en otros lugares donde los sismos han sido de una magnitud similar.

En términos generales y tras aclarar que el Santo Patrón de Tecomán es Santo Santiago, Cervantes Pisano refiere que, sin embargo, la virgen de la Candelaria tiene miles de devotos y, no solamente de este municipio, sino de otros lugares que año con año la visitan el 2 de febrero en su Santuario Mariano Diocesano.

Respecto al recorrido de la virgen en la tradicional anda, fue cuestionado sobre el número de feligreses que año con año se apostan en las banquetas y techos de las casas para verla pasar y señaló que un arquitecto le comentó que al menos serían 50 mil personas.

Sin embargo, él señala que quienes hacen el recorrido cada año, constatan que es un “mar de gente”, tanto la que está a las orillas de las calles, como la que viene detrás de la anda; “son cuadras y cuadras llenas de feligreses que van gritado ¡vivas ¡a la imagen.

En cuanto a la tradicional romería que se realiza al siguiente sábado de que termina el novenario, saliendo a las 6 de la mañana del templo Santo Santiago con la virgen Peregrina a Boca de Pascuales, dijo que año con año va creciendo y aunque no es buen contando, estima que van entre 15 mil y 20 mil, de los cuales se quedan poco a la misa que se ofrece a las 10 de la mañana.

Dijo que después de la homilía, hacen un recorrido por la orilla del mar con la virgen peregrina, para agradecerle, principalmente por haber salvado a Tecomán del maremoto del 22 de junio del año 1932, aquél que devastó a Cuyutlán.