Gobierno del Estado con orden y disciplina ante la peor crisis financiera del país

+Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, Carlos Noriega destacó los trabajos hechos para aminorar el impacto de la disminución de recursos federales 

Ante los temores de que la economía mexicana colapse por los efectos de la pandemia y la crisis financiera, el gobierno de Colima le hace frente a este adverso escenario con orden, disciplina financiera y buen manejo de gasto público, afirmó el titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas (Seplafin), Carlos Arturo Noriega, durante su comparecencia ante legisladores locales, en el marco de la glosa por el 5to Informe de Gobierno.

El funcionario precisó que no obstante que la pandemia por el Covid-19, ha golpeado con severidad a todos los sectores productivos de la entidad, trayendo consigo un desplome en los ingresos tributarios, se aplazaron el pago de impuestos y se aplicaron diversos incentivos fiscales, acción necesaria para apoyar la economía de las familias colimenses y del empresariado, cuya estimación representaba una disminución de ingresos cercano a los 105 millones de pesos por concepto de recaudación.

Resaltó la sensibilidad y responsabilidad del gobierno estatal, al aplicar estos apoyos y mantener los compromisos de gasto social, pese a que los efectos de la pandemia sobrepasaron las expectativas y, de marzo a septiembre, los ingresos tributarios descendieron en un 23.9%, equivalente a 313 millones de pesos. 

En cuanto a la deuda pública, Noriega García precisó que al día de hoy la deuda pública del estado es por 3 mil 258 millones de pesos; y desmintió que sea mayor a 6 mil millones de pesos, como aseguran algunos actores políticos.

“Los números no mienten y ahí están las respectivas cuentas públicas, solo hay que estudiarlas y entenderlas sin distorsión alguna. Directa 2702.2, más corto 555.5 nos da 3,258 al cierre de septiembre de 2020. Es la Ley misma, de Disciplina Financiera, la que determina qué es deuda pública; no es algo que esté sujeto a interpretaciones o a gusto de nadie. Entonces, para hablar de deuda pública solo a partir de lo establecido por la ley; la deuda pública está definida y no vamos a reinventarla” puntualizó.

Aclaró la necesidad de contratación de 740 millones de pesos, pues la pandemia sobre pasó, y por mucho, toda capacidad institucional en el mundo entero, ya que no se contaba con recursos extraordinarios, así que el instrumento de deuda pública se aplicó responsablemente y en apego a las disposiciones de ley.

Agregó, que este recurso también se utilizará para concluir la obra física y equipamiento tecnológico del C5, lo que permitirá atender a la presente y futuras administraciones, la seguridad pública de los colimenses. 

“Este tema, como muchos más de la administración, demandan evolucionar para estar a la altura de las necesidades y ser competitivos. No atender estas necesidades hubiese sido sumamente irresponsable, pero también habría sido en detrimento de los colimenses” apuntó.

Ante los legisladores, Noriega García recalcó que la deuda contraída se traduce en infraestructura y equipamiento que queda para la seguridad y salud de nuestra población, una inversión tangible que está a la vista de todos.

“Seguimos haciendo frente a los compromisos del desarrollo, haciendo frente a circunstancias adversas como la reducción y ajustes permanentes de los recursos federales, que ronda ya la cifra de los 2 mil 800 millones de pesos”, señaló.

Ante recortes de tales dimensiones, explicó que se limita el ejercicio presupuestal en temas como educación, proyectos de desarrollo regional, obra pública, pensiones para adultos y jornaleros agrícolas, turismo, infraestructura carretera, espacios públicos y mejoramiento de vivienda, entre otros.

“Las entidades seguimos enfrentando un decrecimiento en su coeficiente efectivo del Fondo General de Participaciones, lo que también se traduce en una menor cantidad de recursos recibidos. Estos recortes representan una afectación real; irremediablemente generan presiones en el manejo de la deuda de corto plazo para cubrir insuficiencias de liquidez de carácter temporal, en los términos previstos por la ley” puntualizó Noriega García.

Reconoció que esta situación acrecienta los retos, pero aseguró que se tiene absoluta claridad de los compromisos, aunado a un buen trabajo financiero que ha permitido apalancar inversiones públicas de gran calado en materia de infraestructura en seguridad pública, salud y desarrollo urbano, que perdurarán por muchos años en beneficio de la población.

Finalmente, Carlos Noriega resaltó que debe considerarse que las obras y acciones realizadas con los recursos de financiamiento son tangibles, como los terrenos de la Calzada Galván donde se situaba anteriormente la vigésima Zona Militar, que se traduce en un activo a favor del gobierno estatal; además las unidades de cuidados intensivos neonatales en los municipios de Colima y Manzanillo; así como el edificio C5i), cuya inversión, marca un referente histórico en materia de seguridad pública en el estado.

Aprovechó su intervención para defender los fideicomisos y fondos, “necesitamos impedir la concentración que el gobierno federal pretende hacer de 68 mil millones de pesos que estaban en los fideicomisos, y que hoy los quieren transformar en producto o aprovechamiento y, al ser excedente, tenerlo como recurso de libre disposición en detrimento de las entidades”.

Explicó que a partir de diciembre de 2018, el Plan Estatal de Desarrollo, ha sido impactado como resultado de ajustes a programas y políticas públicas del Gobierno federal. 

“Lo es así, porque en términos de la Ley Nacional de Planeación, las entidades deben alinear sus planes de desarrollo al Plan Nacional. En diferente proporción e intensidad, las decisiones del gobierno federal siguen generando incertidumbre en las 34 metas y 516 líneas de acción contenidas en nuestro Plan Estatal de Desarrollo” reiteró.

En ese sentido, agregó que será, hasta una vez aprobado el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2021, que estemos en posibilidad de determinar la necesidad de ajustes, así como exponer una estimación de su cumplimiento.

Finalmente, Carlos Noriega expuso que estos cinco años han sido de tarea constante, diaria y tenaz para fortalecer a nuestras instituciones, caminando hacia nuevos horizontes con perspectivas más promisorias, con esperanza y la mirada puesta en el porvenir.