Maestros por horas y grupos de Whatsapp Por:Blanca F. Góngora

La educación en tiempos de Covid-19 tiene mucho para ser contado, para ser aprendido, para ser mejorado. Tengo la certeza de que algunas de las fallas se podrían resolver si logramos incidir en la empatía, pues no dudo que el desconocimiento de realidades hace que muchas cosas “parezcan más simples de lo que son”; por ejemplo, la situación de los maestros por horas y sus grupos de Whatsapp. Trataré de explicar apelando con esto a la empatía por parte de los padres de familia que desconocen esta situación, es más, que ni la imaginan. Empezaré por los maestros de primaria que dan 1° a 6° grado, si ellos tienen doble plaza y decidieron junto con los papás trabajar con Whatsapp, tendrán dos grupos, uno por el turno matutino y otro por el turno vespertino, dos grupos no está mal del todo aunque no olvidemos que interactuar con mensajes de aproximadamente 60 personas sí resulta complejo pues como sabemos, un mismo maestro de primaria tiene que enseñar las diferentes asignaturas del programa, por lo que no minimicemos el extenso trabajo que esto implica. Con las maestras de preescolar pasa algo similar, no tienen a su cargo tantos grupos pero sí intensas y variadas responsabilidades; pero para los maestros que trabajan por horas, como son los maestros de secundaria o los de Educación Física que pueden trabajar en tres niveles al mismo tiempo (preescolar, primaria y secundaria) la situación se torna diferente pues dependiendo del número de horas que tengan asignadas para trabajar por semana, sus grupos de Whatsapp pueden ser realmente numerosos. Tomemos por ejemplo a un maestro de Educación Física en una situación ideal y pensemos que es un maestro que tiene la fortuna de tener “tiempo completo” es decir, 40 horas por semana, esto según la distribución de periodos lectivos que se aplica a nivel nacional, implica que tiene que dar, en secundaria, dos periodos lectivos (“dos clases”) a la semana a cada grupo, entonces este maestro deberá tener 20 grupos para completar sus 40 horas de trabajo semanal, eso en términos de pandemia y Whatsapp significa que tendrá 20 grupos de Whatsapp, si es que trabaja en secundaria; pero si trabaja en primaria, donde cada grupo solo tiene un periodo lectivo (es decir una clase de EF a la semana) pues entonces significa que en vez de 20 tendrá 40 grupos, lo que en términos de Whatsapp significa 40 grupos de Whatsapp. Sí, tal vez suene inverosímil pero es un escenario posible, quizá no en Colima donde en primaria también se dan dos periodos lectivos de EF como en secundaria (como nos lo explicó el maestro y conferencista especializado en Educación Física Carlos Alberto Chávez López); pero bueno, pensemos ahora en un maestro de EF que solamente tiene “medio tiempo,” es decir 20 horas, entonces si trabaja en primarias que no sean de Colima tendrá 20 grupos (es decir 20 grupos de Whatsapp), si trabaja en secundaria tendrá 10 grupos (equivalentes a diez grupos de Whatsapp), aunque hay quienes trabajan en diferentes niveles, entonces pueden tener unos grupos de primaria, más otros de secundaria, más otros de preescolar, lo que implica planeaciones de clase diferente para sus diferentes grados, grupos, y escuelas. Si tiene menos de 20 horas (situación también posible) pues tendrá menos grupos, claro, y la urgente necesidad de alternar su trabajo de maestro con otras labores para completar un ingreso que le permita poder vivir. Por ahora los maestros no se desplazan, es cierto, no por gusto, por exigencias de prevención y cuidado que la pandemia ha impuesto, pero las clases se siguen dando y cuando esto no es posible para algunos alumnos, se está recurriendo a radio, televisión, cuadernillos, entre otras modalidades.

En una situación similar a los maestros de EF están los maestros de Cívica y Ética, los de Artes, los de Tutoría, los de Inglés, etcétera. Tienen tantos grupos de Classroom y/o de Whatsapp que lo menos que como papás tenemos que brindarles es paciencia, comprensión, tolerancia y empatía, poniéndonos en sus zapatos, pensar en que por cada grupo de clase hay un grupo de manera virtual y que cada grupo tiene un promedio de 30 personas esperando respuestas, retroalimentación, indicaciones, afirmaciones, y aunque el administrador del grupo haya configurado para solamente él mismo poder enviar mensajes y no hacer tan extensas las infinitas conversaciones que en un grupo puede haber, incluso con ese “candado” los mensajes por otras veredas (mensajes privados, mensajes por Facebook, mensajes por texto, mensajes por email) no paran de llegar y los maestros están tratando de responder. Los maestros además de sus grupos con sus propios alumnos también pertenecen al grupo de Whatsapp de la escuela en la que tienen sus horas (entonces sumemos dos o tres grupos más si sus horas están distribuidas en varias escuelas) y también deben “reportarse” por ahí. Son tiempos complicados y el encierro hace que los ambientes laborales y de casa (ambos ahora en el mismo cuadrilátero familiar) estén siempre tensos y que muchas veces queramos culpar al otro. Son tiempos de mucha presión, los niños viven en un encierro jamás imaginado y las clases, por más que los docentes se esmeren, nunca serán lo mismo que la fresca carcajada en un salón de clases, donde suele uno reírse de cosas que parecen intrascendentes pero que son muy vitales para el alma. Entonces, ante estas circunstancias tan desconocidas como el mismo Covid-19, no escatimemos en pensar en el otro, pues sufriendo estamos todos y no podemos permitirnos pensar que los otros la están llevando más “fácil” si ni siquiera conocemos el espiral de sus libretas.