Estudiantes de medicina reconocen que su labor como pasantes es fundamental

*Les ayuda a prepararse para el examen nacional de residencia y tienen oportunidad de practicar, aprender y ganarse la confianza de los habitantes de las zonas rurales

La residencia de un año como pasante de medicina en una comunidad de la zona rural deja mucho aprendizaje, otorga confianza y obliga a ser más hábiles en la parte clínica, expresó la doctora pasante que concluirá su servicio social médico en el Centro de Salud de Colimilla, Manzanillo, Sandra María Macías Pérez, de 23 años.

La egresada de la Universidad de Colima afirmó que durante todo el año que duró su pasantía, el tema de seguridad no le preocupó, ya que localidad en la que trabajó es segura, y además es la propia población quien protege al médico.

De tal manera que, afirmó, los hombres saben que cuando acuden al centro de salud, tienen que venir con sus esposas, y quienes acuden solos por motivo de alguna urgencia, son atendidos, pero no han caído en ninguna agresión o en situaciones de acoso o de abuso.

Dijo que el año de servicio social es largo o corto, dependiendo de la relación que se tenga con la comunidad y el personal del centro. Por ello, recomendó a la doctora pasante que la relevaría en esa localidad que trate de llevarse de la mejor manera con la comunidad porque “es su familia durante un año”.

Indicó que su relación con la comunidad ha sido muy buena, y sus vecinos la han apoyado: “nos dan de comer, no nos descuidan, y siempre están al pendiente de lo que necesitamos; incluso nos invitan a dormir en sus casas por cuestión de temor, pero no ha habido necesidad”.

Al principio, expresó Macías Pérez, cuesta adaptarse porque es gente “que no conoces y no sabes cómo te van a tratar; ellos tienen la incertidumbre porque no te conocen y tienen desconfianza en la consulta, pero con el tiempo te das cuenta que empiezan a confiar y se hace una relación empática y cercana con ellos”.

En cuanto a la capacitación, Macías Pérez mencionó que reciben aspectos de introducción por siete días y cada semana acude a la jurisdicción sanitaria para capacitarse en los programas, las morbilidades como zika, dengue y chik, las referencias que se hacen al hospital y los casos en que son competentes para diagnosticar.

Finalmente la pasante expresó que ha tenido tiempo para prepararse al examen nacional de residencias médicas, ya que en su caso otorga un promedio de tres consultas al día, su horario de servicio es de 8 horas y está dispuesta las 24 horas para las urgencias que se presenten.