Mujer mató al hijo de su novio porque la llamó ‘negra fea’

Luego de una búsqueda intensa de 12 días, el pequeño fue encontrado sin vida en el maletero del carro de Ana Julia

La mujer se enfrenta a una condena de prisión permanente revisable por asesinato con alevosía.

El caso de Gabriel Cruz un pequeño de ocho años mejor conocido como ‘Pescaito’ impactó los medios a nivel mundial en 2018 ¿la razón? fue asesinado por la novia de su papá y abandonado en un maletero.

Hoy, a poco más de un año de la tragedia, Ana Julia Quezada reveló que lo asfixió hasta la muerte por haberla llamado ‘negra fea’.

Le dije: ‘Déjala que te puedes hacer daño’. Empezó a gritar: ‘A mí no me mandas que no eres mi madre. Eres negra, fea, tienes la nariz fea, no quiero que estés con mi padre. Quiero que mi padre se case con mi madre. Quiero que te vayas a tu país’”, contó.

Quezada afirmó que su intensión era que el niño se quedara callado pero ‘se le pasó la mano’.

La mujer se enfrenta a una condena de prisión permanente revisable por asesinato con alevosía, además de 10 años por dos delitos de lesiones psíquicas a los progenitores. Un jurado conformado por siete mujeres y dos hombres decidirá la condena.

EL CASO
Gabriel Cruz era un pequeño que vivía sólo con su madre. Sus padres aunque se habían separado, mantenían una relación muy cordial. Por esta razón, la mujer accedió a que su hijo pasara con su papá un fin de semana de puente, sin saber, que sería la última vez que lo vería con vida.

La tarde de aquel fatídico martes el pequeño desapareció y los familiares e incluso Ana Julia Quezada, la actual novia del papá, comenzaron a buscarlo por lugares aledaños a donde se había visto por última vez.

Durante la búsqueda Quezada encontró ‘por casualidad’ la playera que traía el pequeño el día que desapareció y la entregó a las autoridades, razón por la que comenzaron a sospechar de ella.

Luego de una búsqueda intensa de 12 días, el pequeño fue encontrado sin vida en el maletero del carro de Ana Julia.

El niño murió estrangulado, según los médicos forenses.

La mujer confesó su crimen ese mismo día.