¡Libertad de Expresión! ¿En qué momento se pierde este derecho? Por: LC. Roxana Alanís

Por: LC. Roxana Alanís

Análisis.

La libertad de Expresión, según la Organización de la Naciones Unidas (ONU), es un derecho humano, y se encuentra recogido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Es así como está estipulado, pero en qué momento esta libertad de expresión deja de serlo como derecho, pues muchas personas e incluso aunque no tengan títulos de comunicadores ni periodistas, se respaldan de esta declaración para hablar de más, para hostigar, calumniar, e incluso difundir y atacar, violentando la vida personal e imagen de las personas.

En estos tiempos se ha perdido la ética en cualquiera de nuestras profesiones, sabemos que la libertad de expresión y el libre albedrio está presente en cada uno de los ciudadanos, y todo mundo tiene derecho a ejercerlo, pero realmente no se ha sabido utilizar para hacer el bien, si no se han servido para decir en muchas ocasiones mentiras sin sustento alguno.

Podemos poner de ejemplo de algunos actores políticos, así como de los propios periodistas, que han sido agredidos, tal vez algunas acusaciones sean ciertas, pero creo que para dar argumentos en los cuales están atentando contra la vida de los demás deben de ser investigadas y comprobadas, trabajo del verdadero periodismo que es la investigación.

No estoy en desacuerdo señalar las malas prácticas de los gobiernos y darlos a conocer a los ciudadanos, QUE SE HAGA, y que la gente no calle tantas impunidades que se comenten, sin embargo, que se realice bajo las investigaciones y sustentos de lo cual se declara.

No hagamos de este país violento, que sea aún más violento, discriminado, y atentando contra la vida de las familias de los que han sido juzgados y sobre todo de nosotros mismos que tenemos esa libertad, hacerla valer, pero con profesionalismo y responsabilidad.

Porque en realidad, en estos tiempos que vivimos la gente ya NO SE CALLA, LA GENTE YA ALZA LA VOZ Y YA NO ESTÁN PARA AGUANTAR LAS REPRESIONES Y LAS MALAS CONDUCTAS DE LAS PERSONAS Y DE LOS MISMOS GOBIERNOS.

Nosotros como medios de comunicación, como periodistas, comunicadores, como actores políticos y como ciudadanos que somos, y los que llevamos la información a todos los lugares, con ética, desnudemos lo que pasa, sin dañar ni crear violencia entre nosotros mismos.