Congreso exhorta a gobiernos Estatal y Federal a realizar un estudio del agua

Por unanimidad el Congreso del Estado exhortó al Gobernador José Ignacio Peralta Sánchez y al Gobierno Federal para que, respectivamente, instruyan a la Secretaría de Salud y a la Comisión Nacional del Agua, a realizar a la brevedad posible un estudio sobre la calidad del agua en el Estado de Colima.

El exhorto, presentado por la Diputada Martha Sosa Govea a través de un punto de acuerdo, busca que con un nuevo estudio se dé certidumbre y tranquilidad a los colimenses, respecto al resultado de una investigación realizada en el 2013, que reveló altas concentraciones de arsénico en el agua.

La legisladora local mencionó el estudio “Riesgos potenciales de salud por consumo de agua con arsénico en Colima, México”, realizado por investigadores de la Universidad de Colima y de la Universidad de Harvard, cuyos resultados arrojan concentraciones de arsénico en el agua no permitidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, ni por normas internacionales.

Explicó que con el nuevo estudio que se pide realicen los gobiernos estatal y federal, se busca dar claridad y certeza a la población colimense, en contraposición con lo que ha señalado la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, y para que se determinen con precisión los niveles de contaminación que actualmente tiene el agua de Colima.

Sosa Govea expuso la necesidad de instrumentar los mecanismos necesarios para brindar claridad, seguridad y certeza a la población colimense respecto a este asunto delicado que a todos incumbe, pues se trata de información que desde hace días circula por los medios de comunicación en el Estado, que señalan que el agua de Colima está contaminada con altas concentraciones de arsénico.

Por ello, señaló  la necesidad de realizar nuevos estudios al agua, para tener la  certeza de que el vital líquido que actualmente beben los colimenses esté libre de sustancias que pongan en riesgo la salud, y con ello emprender las medidas necesarias que garanticen el pleno ejercicio de derechos humanos, como es el acceso y disposición de agua en forma suficiente, salubre y aceptable.

La publicación de un estudio titulado “Riesgos potenciales de salud por consumo de agua con arsénico en Colima, México”, de la revista del Instituto Nacional de Salud a principios de 2017, estudiosos de la facultades de Ingeniería Civil y la de Ciencias, ambas de la Universidad de Colima, en conjunto con investigadores de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, reveló que en el año 2013 en el agua del Estado de Colima se detectaron considerables concentraciones de contaminantes.

Ante ello, Martha Sosa, con el respaldo de la Legislatura, estimó necesario un nuevo estudio por parte de las autoridades sanitarias y ambientales, el cual se avoque a los pozos que la investigación universitaria señaló como contaminados con arsénico, el cual sea tan claro y preciso en su elaboración y ejecución, que elimine todas las dudas actuales respecto a la calidad del agua que consumen los colimenses.

“Es necesario y urgente brindar certeza a la población del Estado,
referente a la confusión existente de si el agua de Colima se encuentra
contaminada con arsénico, como lo señalaron científicos de la
Universidad de Colima y la Universidad de Harvard, o no lo están, como
en su momento lo aseguró la COESPRIS”.