ColimaDestacado

“Nuestros hijos merecen algo mejor”: padres cierran el CAM Roberto Solís Quiroga y exigen soluciones tras años de promesas

“De por sí la condición de nuestros hijos y la vida de nuestras familias es difícil. Lo que no entendemos es por qué las autoridades nos la hacen todavía más difícil”.

La frase, pronunciada durante la manifestación realizada este miércoles, sintetizó el hartazgo de madres y padres de familia del Centro de Atención Múltiple (CAM) Roberto Solís Quiroga, quienes decidieron cerrar el plantel y suspender las actividades escolares para exigir respuestas concretas a una problemática que, aseguran, se ha prolongado durante años entre promesas, proyectos y reuniones sin resultados visibles.

Desde las 8 de la mañana, los accesos a la institución permanecieron cerrados mientras las familias reclamaban condiciones dignas para los estudiantes con autismo, síndrome de Down, discapacidad intelectual y otras condiciones que requieren atención especializada. Su principal exigencia es la separación de los niveles educativos y la reubicación de la telesecundaria que comparte las instalaciones del CAM, situación que consideran insostenible ante el crecimiento de la matrícula y la falta de espacios adecuados.

Lejos de tratarse únicamente de un problema administrativo, los padres describieron una realidad que consideran inaceptable: alumnos tomando clases en espacios improvisados que originalmente funcionan como bodegas, grupos saturados, insuficiencia de asistentes educativos y carencias que, afirman, impactan directamente en el bienestar y desarrollo de los menores.

“Nos han mostrado planos, proyectos y alternativas, pero nuestros hijos siguen igual”, reprochó Susana Jiménez, presidenta de la Sociedad de Padres de Familia, quien recordó que las gestiones para resolver el problema llevan más de un año sin que exista una fecha concreta para ejecutar las obras prometidas.

Las familias insistieron en que las necesidades de los estudiantes del CAM no pueden seguir postergándose. Lourdes Jacobo relató que su hijo, quien tiene síndrome de Down, ha resentido las condiciones en las que actualmente recibe clases.

A las limitaciones de infraestructura se suma la falta de personal de apoyo. Lizbeth Zárate López denunció que algunas familias han tenido que asumir gastos adicionales para cubrir funciones que deberían estar garantizadas por el sistema educativo, mientras continúan enfrentando los costos propios de terapias, tratamientos y atención especializada.

Durante el encuentro con autoridades educativas se confirmó que el proyecto para trasladar la secundaria continúa vigente; sin embargo, nuevamente no se establecieron fechas para el inicio de las adecuaciones necesarias, una respuesta que generó molestia entre los manifestantes.

Para los padres, el problema ya no es la falta de promesas, sino la ausencia de resultados. Tras años de solicitudes y múltiples reuniones, consideran que las autoridades siguen sin ofrecer certezas sobre cuándo se resolverá una situación que afecta diariamente a decenas de estudiantes.
Como parte de los acuerdos se conformó un comité integrado por representantes del CAM y de la secundaria para dar seguimiento a las gestiones ante la Secretaría de Educación. No obstante, varios padres advirtieron que el movimiento no concluirá mientras no existan compromisos formales y fechas verificables.

“Ya no queremos que nos digan que sí se va a hacer. Queremos saber cuándo”, fue una de las expresiones que más se repitió durante la protesta.

Las familias no están dispuestas a que un nuevo ciclo escolar inicie bajo las mismas condiciones que han denunciado durante años y aseguran que mantendrán la exigencia hasta obtener respuestas concretas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×

SIGUENOS EN FACEBOOK